Andenes
de Tatiana Oroño en PoesíaUna escritura en perpetuo movimiento y detenida, paradojalmente, en esos andenes que son “pausa que restaura la marcha”. La marcha del lenguaje y de la vida, del solaz y del horror, de la memoria puesta en palabras y de las palabras puestas en el tiempo/espacio del poema. El ejercicio de un oficio, un trabajo escritural del que la autora y la hablante poética no salen ilesas. Quien lea Andenes, tampoco.
Gerardo Ciancio
A partir de un recuerdo de infancia, la escritura de Oroño se expande como si tejiera una tela de araña, aparentemente a la deriva, pero abarcando en su red múltiples hechos, intertextualidades, reflexiones, todo lo cual trama su historia personal en la urdimbre de la historia de su país y del mundo. Los andenes de este libro son una metáfora abierta de los pasos del conocimiento, una metáfora tan arquetípica que el lector puede ver reflejada su propia experiencia en el espejo de su brillo.
Sergio Altesor















